2 de mayo de 2012

¿Quién mueve la hoja del árbol?


No se mueve la hoja en el árbol sin la voluntad de Dios.

Hay ideas que damos por ciertas, y casi las defendemos con la vida... para después descubrir que estábamos equivocados... ¡oh decepción!
Creo que una de esas es la frase aquella que reza que “no se mueve la hoja de un árbol si no es por la voluntad de Dios”. Muchos cristianos la hemos defendido alguna vez a capa y espada, y casi jurado que está en la Biblia (yo lo hice, y juraba que estaba en el libro de Isaías, otros la ubican en alguno de los evangelios, o en las cartas de Pablo). Un día me decidí a buscarla en la Biblia, sólo para descubrir que no está. ¡Tremenda sorpresa que me llevé! La había escuchado de boca de muchos predicadores, pastores y consejeros, ¡y sonaba tan espiritual! Pero era un hecho: frase bíblica, no es.

Previo a escribir este artículo, me di a la tarea de buscar una referencia de la misma, porque recordaba que hace algunos años, mientras leía la biografía y algunos escritos de Martín Lutero, creí haberla leído en una de sus cartas a Erasmo de Rotterdam. Y para sorpresa mía, mi búsqueda en Google (que dicen que todo lo sabe) me arrojó un dato interesante y curioso: Al menos la referencia más antigua que pude hallar es de Miguel de Cervantes Saavedra, que pone en boca de nada menos que de ¡¡Don Quijote!!

—Encomendadlo a Dios, Sancho —dijo don Quijote—, que todo se hará bien, y quizá mejor de lo que vos pensáis, que no se mueve la hoja en el árbol sin la voluntad de Dios. 
El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, parte 2, Capítulo III 

Pero lo realmente importante no es quién dijo primero la frase, sino lo que ella significa, y las implicaciones que ha tenido el que la demos por cierta. El mensaje detrás de ella es que Dios tiene todos los hilos del Universo, y que nada escapa a Su voluntad: Que todo, absolutamente todo, es producto de sus designios. Una idea que podría sonar piadosa, y que se esgrime cuando alguien sufre alguna calamidad o tragedia, animándole a aceptar los insondables propósitos de Dios, e insinuando que será mejor resignarse a Sus caprichosas decisiones, a la vez que tratamos de convencernos de que “algo mejor” traerá Dios a cambio.

El problema es que creer que ni aún las hojas de los árboles se mueven sino por voluntad divina deriva en creer también que tanto lo bueno como lo malo vienen de Él. Y con lo bueno no tengo problema, porque sé que Dios es bueno, y de Él sólo vienen cosas buenas. Pero ¿lo malo? ¿las tragedias? ¿las desgracias? ¿las enfermedades? ¿las pestes? ¿las hambrunas? ¿o el cáncer de mi ser más querido? ¿serán también parte de la proyección del amor de Dios? No me suena coherente, ni me empata con quien Jesús es. Pero tristemente sigue siendo lo que la mayoría de la gente cree de Dios; y si  lo creen los creyentes, cuánto más los escépticos que culpan a Dios de las catástrofes y hambrunas y las muertes injustas. Ya lo expresaba José Luis Perales en su famosa canción “Dime” que tan nerviosos puso a muchos cristianos:

Dime, ¿por que la gente no sonríe?

¿Por que las armas en las manos?
¿Por qué los hombres malheridos?
Dime, ¿por que los niños maltratados
¿Por que los viejos olvidados?
¿Por que los sueños prohibidos?
Dímelo Dios quiero saber,
Dime ¿por que te niegas a escuchar?
Aun queda alguien que tal vez rezará 

Y no culpo a Perales por a su vez inculpar y reclamar a Dios por las desgracias. Creo que ante una Iglesia que ha proyectado al mundo una imagen de un Dios que controla todos los hilos del Universo, no queda otra opción que la de imputarle todas las desgracias y verlo como lo que sea, menos como un Dios de amor.

Confundiendo omnipotencia con control.
Es curioso ver cómo cuando algún cristiano que ve a Dios como el “Gran Controlador” se topan con algún escéptico que inculpa a Dios –como Perales en su canción-, se pone nervioso, y se pierde tratando de explicar lo inexplicable, y de justificar las desgracias del mundo como parte de un plan de amor del Todopoderoso; sin percatarse que no es posible dar ninguna explicación si estamos parados en la misma trinchera. Sólo que cambiar de trinchera implica seguramente derrumbar mucha de la estructura teológica sobre la que hemos estado mal parados por mucho tiempo.

El problema viene de que hemos confundido Su omnipotencia y soberanía con el control absoluto. Sin duda que Dios tiene todo el poder, y puede hacer lo que quiera. Pero también es cierto que él ha decidido operar en principios que surgen del amor, que es su esencia. El Jesús que yo veo, conozco y en el que creo, no es controlador ni caprichoso. Antes bien, nos ha amado al punto de darnos una inmensa libertad y dotarnos de un gran poder. 

Desde que puso al hombre sobre la tierra le dijo que señoreara sobre todo. Fue a nosotros a quien Él dio los hilos de la Creación. ¡Dios nos cedió el control! y lo hizo porque fuimos diseñados para vivir en una íntima relación y amistad con Dios; pero tan pronto -haciendo mal uso de nuestra libertad- decidimos romper nuestra relación, comenzamos a cosechar nuestras consecuencias. Por eso es que si algún caos vivimos, es producto de las decisiones que como humanidad hemos tomado. Pero no es culpa de Dios. Y menos aún Su plan. Su proyecto era diferente; se trataba de traer extender el Cielo en la Tierra.

Resentidos contra Dios
Pero creo que el problema más grave de creer que Dios es el Gran Controlador y causante de todas las cosas, buenas y malas, reside en que nos hace construir una gran muralla de separación entre Dios y nosotros, privándonos de una relación íntima con Él, que debería de ser la fuente y el sustento de nuestra vida.

Mientras alguien crea que no se mueve la hoja de un árbol sin la voluntad de Dios, creerá también que el cáncer de su madre, o la trágica pérdida de su hijo, o la tormentosa bancarrota que le sobrevino -o cualquier otra desgracia- fueron fraguadas por Dios, con la forzada justificante de que algún buen propósito tendrá Él y habrá que aceptarlas resignadamente y además, alabarle.

Lo realmente cierto es que esa explicación ha causado muchísimo dolor en la gente que ha sufrido, porque se encuentra que el Dios de amor que debería de ser su Consolador, aparece más bien como su ejecutor. Por eso, creo yo, hay en las iglesias mucha gente resentida con Dios, incapaz de conectarse con Él en una relación íntima, feliz, poderosa y alegre, que no les ha quedado otra opción que resignarse a servir a un Dios que –según creen- les ha traído desgracia. 

Pero la culpa no la tiene Dios, sino la falsa idea que propagamos con la idea aquella de la hoja del los árbol que no se mueve sin la voluntad de Dios. Un Dios que no tuviera más remedio que echar mano del mal para cumplir sus propósitos sería un Dios limitado e impotente que estaría destinado a negar su propia naturaleza de amor y sus principios para lograr sus objetivos. La buena noticia es que Jesús no es así. Dios es bueno, infinitamente bueno; y es amor, eterno amor; y además es poderoso, todopoderoso; de manera que nada le limita ni le impide que a través de su bondad, amor y poder pueda lograr lo que Él quiera.

El engaño que el diablo ha fraguado –y en el que en muchos sentidos parece haber tenido éxito- ha consistido en causar mal, desorden y caos, y luego acusar a Dios; no muy diferente de lo que hace el niño que culpa a su hermanito de las travesuras que ha cometido. El problema ha sido en que –colmo iglesia- hemos creído la falsa acusación, y nos ha separado de Dios.


¿Y qué hace Dios al respecto?
La gran pregunta sería entonces: ¿Y por qué Dios no hace algo ante la calamidad y la desgracia? ¿Por qué no interviene y evita el mal, si tan poderoso es?
Porque Él ha puesto en nosotros el poder y el señorío de este mundo; y también nos ha dado la libertad de elegir lo que queremos hacer. Y coartar esa libertad sería tanto como anular su amor. Por supuesto que le duele terriblemente ver el mal que la humanidad ha permitido con el poder y la libertad que se le confirió. Pero cuando Él dijo al hombre “señoread”, lo dijo en serio.

Pero un momento: Dios no ha tomado el papel del observador pasivo. Él sabe que las malas decisiones de unos afectan inocentes. Él sabe que la tierra se ha llenado de injusticia. Él está consciente de que cada vez hay más diferencia entre el ambiente del Cielo y el de la Tierra. Él mismo se duele con el que sufre e inclina su corazón para dar consuelo al que padece; pero también ha decidido tener en nosotros su carta fuerte en la Tierra, y nos invita a ser sus colaboradores para traer el Cielo a la Tierra. Deposita Su poder y autoridad en nosotros; y nos da a Jesús como el modelo de vida al que cada uno podemos aspirar si tan solo activamos nuestra fe.

Somos nosotros, los creyentes en Jesús, los que tenemos la respuesta en nuestras manos. ¡Tenemos el poder de sanar enfermos, limpiar leprosos, resucitar muertos… porque el mismo Espíritu que estuvo en Jesús está en nosotros! Como hizo Jesús, podemos cambiar las circunstancias, de la misma forma que él aplacó la tormenta y multiplicó los panes. Hemos sido llamados a traer esperanza cuando todo se ve perdido, como hizo Jesús con Jairo, Matha y María, o la viuda de Naín. ¡Esa es nuestra razón de estar aquí!

¿Cuántos millones de cristianos habrá en este mundo? ¿Cómo sería el mundo si cada uno de esos millones, en vez de resignarnos la mentira de que Dios tiene que echar mano de los males para tratar con el hombre, creyéramos a Jesús y activáramos nuestra fe para sanar al enfermo, hacer caminar al paralítico, devolver la vista al ciego, multiplicar los panes, y hacer las mismas obras que Jesús hizo, y que dijo que nosotros haríamos también? Creo que sería este un mundo muy distinto. ¡Ese es nuestro desafío!

Y lo único que necesitamos para que eso sea realidad es una sola cosa: fe, con todo lo que implica. El ingrediente que nos abre las puestas de una vida que va más allá de lo natural y nos permite conectar el Cielo con la Tierra. La misma fe que puede mover la hoja de un árbol… o una montaña y echarla al mar.



17 comentarios:

  1. la hoja cayo y toco fondo!
    gracias por escribirlo
    alfonso

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  2. En lugra de hacer obras mayores que las de nuestro Señor Jesús, nos hemos quedado en darlo todo por el mejor evento, más ovejas que mi competencia y una despiadada mercadotecnia que nos aleja de nuestro verdadero propósito... ¡Felicidades Ángel, excelente!
    R.M.

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  3. Gracias pastor por la enseñanza. Le comparto que yo confundía el siguiente versículo con "las hojas que caen y que El Señor las tiene contadas" ;)
    Gracias al Señor por su fidelidad y porque nos tiene en la palma de su mano.

    Mateo 10:29
    ¿No se venden dos gorriones por una monedita? Sin embargo, ni uno de ellos caerá a tierra sin que lo permita el Padre;y él les tiene contados a ustedes aun los cabellos de la cabeza.Así que no tengan miedo; ustedes valen más que muchos gorriones.

    Dios le bendiga.

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  4. Definitivamente desde el principio la voluntad de Dios ha sido que el Hombre Señoree sobre todo. Gen 1:28, Lamentablemente la caída del hombre trajo consigo el pecado, desgracia y todo y mas de lo que dice Perales en su canción. No imagino el grado de dolor experimentado por el Padre y mas aún al enviarnos a su Unico Hijo Jesucristo para cambiar el rumbo de la historia, de lo que se había perdido!! Ahora a través de su sacrificio es que podemos tener y traer el reino de los cielos a esta tierra llena de maldad, hacer aun mayores cosas que las que El hizo durante su caminar por este mundo y para el que quiera y desee creer en El, será guiado por el Espíritu Santo para cumplir la voluntad de Dios que es Buena, Agradable y Perfecta!!!... Gracias Angel por esta enseñanza. Abrazos y Bendiciones ANABEL GUERRERO

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  5. Lo mismo he pensado siempre. Hace poco que tembló, un lider de jóvenes puso en facebook que "Dios estaba llamando al arrepentimiento". Tengo la profunda convicción de que los temblores, huracanes, tornados, tsunamis y cualquier desastre natural NO PROVIENE DE DIOS. Dios no manda tsunamis para que la gente se arrepienta. Lo que sí mandó Dios fué a su Hijo a una cruz. Cuando Dios creó el mundo no pensó en terremotos ni huracanes, todo eso es consecuencia de la entrada del pecado, que no solo sometió a la humanidad, sino sometió a la misma creación, la cual espera y gime por el día en que sea liberada de esa esclavitud.

    Dios no quita la vida, tampoco manda enfermedades. ¿Como pueden los líderes culpar a Dios de eso cuando claramente nos enseña que quien roba, mata y destruye es el diablo? Y mas aún, nos aclara que su deseo para nosotros es salud, y vida en abundancia.

    Es hora de que nos quitemos todas esas "mentiras piadosas" y volvamos la mirada al verdadero Dios bueno que nos ama y nos anhela mucho más de lo que nosotros podamos amarle o anhelarle algún día. Su amor estalló en la cruz y nos rodeó para siempre. Bendiciones

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  6. totalmente cierto! recuerdo la frase que por años muchos cristianos soliamos usar: el Señor esta tratando contigo hermano! y lo que en realidad pasaba era la simple natruraleza de cosechar lo que sembramos...sembremos el reino por todas partes!!! buen trabajo Angel!
    Gerardo R

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  7. Jezharela Arteaga - jezharela@gmail.com5 de mayo de 2012, 7:59

    Hermosa refleccion que debemos compartir! Gracias por dejarse ser usado por Dios para escribir estas letras. Bendiciones, desde el estado de Nebraska - USA.

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  8. Gracias por este menzaje, tienes toda la razon mi hermano, en realidad si todos los que nos decimos ser cristianos tomaramos con responsabilidad las avilidades que Dios nos ha dado, este mundo seria mucho mucho mejor!!!

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  9. Hola Angelito,claro que dabamos por hecho que estaba en la Biblia, y gracias por toda la informacion extra se la enviare a mi amigo.

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  10. es un poco tarde mi comentario, pero voy leyendo el articulo, mi comentario es el siguiente, y quiero empezar con una pregunta: ¿Qué? ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos? (Job 2:10)
    esta pregunta se la hizo Job a su esposa, despues de que Job perdio todo y estaba padeciendo sufrimientos que Dios permitio,y fue una pregunta en respuesta a un comentario que le dijo su esposa:
    Job 2:9 Entonces le dijo su mujer: ¿Aún retienes tu integridad? Maldice a Dios, y muérete.

    es verdad que el comentario, que la gente ha dicho, de "ni una hoja se mueve sin la voluntad de Dios" no viene en la biblia, pero en realidad es muy cierta, y también es verdad que Dios nos ha dado autoridad, pero no podemos decir que un cristiano no puede sufrir y decir que no es de parte de Dios,
    Jesús , lo dijo,
    Juan 16:33 Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.

    con esto el Señor no esta diciendo, que podemos sufrir, pero que en medio de esto podremos tener paz, por que el es nuestra paz, o a poco creemos que si sufrimos, no es parte de la voluntad de Dios? seria contradecir la misma biblia, y la misma palabra de DIos, o acaso, los discipulos en el primer siglo, no tenian la autoridad para enseñorearse de los sufrimientos?, por que sufrieron? por que fueron perseguidos? acaso hicieron algo malo? acaso es malo proclamar la palabra de DIos? no fue esto voluntad de DIos? cuando el Señor Jesús les dijo que permanecieran en Jerusalen, hasta que recibieran la promesa, ellos fueron llenos del Espíritu Santo, y despues de que miles creyeron al evangelio, vino una persecución hacia todos los cristianos, preguntó: a caso Dios no tenia eso bajo su voluntad?, gracias a esa persecución, el evangelio se expandio, como el Señor dijo en hechos 1:8 pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.
    fueron esparcidos, a judea samaria, y hasta lo ultimo de la tierra, y el evangelio se expandio, y nos ha llegado a nosotros hoy en dia, entonces no podemos decir, que el DIos no tiene el control de lo que sucede, y no podemos decir que si sufrimos no es de parte de DIos, por que dice la palabra en Hebreos 12:6 Porque el Señor al que ama, disciplina,
    Y azota a todo el que recibe por hijo
    que entienden por disciplina? que entienden por azote?

    asi como cuando nosotros corregimos a nuestros hijos si hacen algo mal, los disciplinamos por que no queremos que les pase algo peor, como quemarse con fuego, con alguna corriente electrica, y tal vez le damos una palmadita, pero entienden que eso es malo, asi nuestro Dios, que nos ha tomado como SUS HIJOS, el tmbien, nos disciplina, y si, LA DISCIPLINA, ES UNA MANIFESTACIÓN DE DIOS PARA SUS HIJOS. y alrededor de toda la biblia menciona, situaciones, donde Dios actua con sus hijos, DIOS TIENE TODO EL CONTROL,ES SOBERANO, y Romanos 8:28 DICE: Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.

    cuando dice: TODAS LAS COSAS, se refiera a las cosas buenas y las malas, o mejor dicho, a las cosas buenas y las que creemos que para nosotros son malas, (ejemplo: si te regalan un auto del año, eso es bueno, pero si al otro dia, te lo roban para ti sería malo, pero es malo por que nosotros no podemos ir mas alla, y no podremos entender la soberania de DIos, de que talvez ese carro te lo robaron, por que al otro dia tendrias un accidente , donde, pudieras quedar lesionado de por vida, o muerto, y ahi es cuando cambia nuestro concepto de "malo")
    este fue mi comentario, espero les sirva, y no nos confundamos. saludos.

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    1. AMEN ESTOY MUY DE ACUERDO DIOS BENDIGA

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    2. Muy bien comentario. Se be que estudias la biblia...

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  11. LA DISCIPLINA, ES UNA MANIFESTACIÓN DEL AMOR DE DIOS, PARA SUS HIJOS. BENDICIONES

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  12. TENER FE + OBENDIENCIA + PRACTICA = PODER DE DIOS EN NOSOTROS.
    Y ESTO SI ESTÁ ESCRITO.
    SI DIOS. . .con USTEDES. . .QUIEN CONTRA USTEDES.

    LA TAREA ES FÁCIL. . . .HAGÁMOSLO.

    Oscar Navarro

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  13. Entonces, una persona que es asesinada brutalmente por otra, esto también es parte de todas las cosas que nos ayudan a bien?

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  14. ANONIMO: YA LE PREGUNTASTE A DIOS???

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